
Financiamiento
Tu sistema se paga con el ahorro
Opciones de financiamiento flexibles para empezar a producir tu propia energía desde hoy.
Calculadora de ahorro
Estima cuánto podrías ahorrar
Ajusta tu factura mensual actual y observa una estimación de tu ahorro, el tamaño de sistema recomendado y el tiempo de retorno.
Estimación referencial. La propuesta final depende de un estudio técnico de tu consumo y ubicación.
USD 1,836
Ahorro anual estimado
7.4 kWp
Sistema recomendado
4.4 años
Retorno aproximado
Proyección a 25 años
Tu dinero: con solar vs sin solar
Mira cómo, mientras la factura eléctrica sigue subiendo, tu inversión solar se paga sola y empieza a generar ganancia.
Años
Ahorro acumulado estimado a 25 años
USD 67,462
Estimación referencial con una factura de ~$180/mes y un alza eléctrica del 4% anual. La proyección final depende de tu consumo.
Cómo trabajamos
Cuatro pasos hacia tu independencia energética
Evaluación
Analizamos tu consumo, tu techo y la radiación solar de tu ubicación.
Propuesta
Recibes en 24 horas el diseño del sistema, el ahorro estimado y el retorno.
Instalación
Nuestro equipo instala con seguridad y mínima interrupción para ti.
Monitoreo
Activamos el sistema y damos seguimiento a su rendimiento en el tiempo.
Evaluación solar gratuita
Compártenos tu factura de luz y te entregamos una propuesta a tu medida con el ahorro estimado y el retorno de inversión, sin costo ni compromiso.
Quiero mi evaluaciónRespuesta en 24 horas hábiles.

Preguntas frecuentes
Resolvemos tus dudas antes de empezar

Si no encontraste la respuesta que buscabas, conversemos. Un asesor te explicará todo sin compromiso.
Depende de tu consumo, de cuánta energía uses mientras produces, de tu tarifa y del tamaño del sistema. Los paneles bajan los kWh que compras a la red; el cargo fijo — y a veces la demanda — pueden seguir.
No prometemos factura en cero ni un porcentaje fijo de ahorro. Un estudio con tu talón proyecta el caso real — y, si preguntas por el retorno, también se estima con costo real y tu tarifa, no con calculadoras genéricas.
No hay un precio oficial único para techos residenciales. El costo se arma con el tamaño del sistema, paneles, inversor, estructura, mano de obra, permisos e interconexión y, si aplica, baterías.
Dos techos del mismo tamaño pueden salir distinto: accesos, estructura, trámites y materiales cambian. Por eso no cotizamos un $/W de catálogo ni usamos cifras de blogs o de grandes plantas como precio de casa.
Además de los paneles, el precio serio incluye ingeniería, materiales eléctricos y el expediente con la distribuidora. El medidor bidireccional lo instala la distribuidora a su costo; las baterías, si las hay, van aparte.
No. El cargo fijo se aplica aunque no haya consumo. Si estás en tarifa con demanda, esa línea también puede seguir aunque bajes mucho la energía.
El solar cambia el saldo neto de kWh; no borra la estructura de tu tarifa. Por eso el ahorro se proyecta con tu talón, no asumiendo “luz gratis”.
Es el esquema de ASEP: produces con paneles, usas lo que puedas en el momento y gestionas el excedente con tu distribuidora. Vas con medidor bidireccional y créditos en kWh en la factura.
Si inyectas más de lo que consumes, ese excedente se vuelve créditos — suelen llegar hasta cerca del 25% de lo que has consumido en el pasado — y se aplican a ciclos siguientes. No es venderle luz al vecino ni entrar al mercado mayorista. Si liquidas lo que sobra, el pago va al costo promedio de compra de la distribuidora, no a tu tarifa residencial completa.
Tu distribuidora la ves en la factura (Chiriquí y Bocas → EDECHI; otras zonas → EDEMET o ENSA). La norma es nacional; cambia el canal del trámite, no la lógica de los créditos.
No necesariamente. Un sistema conectado a la red puede funcionar sin baterías: de día usas lo que produces y el excedente se gestiona con créditos en la factura.
Las baterías tienen sentido si quieres respaldo ante apagones o mover energía a la noche. Van aparte del precio base del sistema conectado a la red y se dimensionan según lo que quieras respaldar, no “por moda”.
En un sistema típico conectado a la red sin respaldo, el inversor deja de suministrar electricidad a la casa cuando se va la luz, aunque haya sol. Es una medida de seguridad para evitar que el sistema inyecte energía a la red mientras puede haber personal trabajando.
Para mantener equipos encendidos durante un apagón, necesitas una solución de respaldo diseñada para funcionar desconectada de la red, como baterías con un inversor compatible y configurado para esa función. Los equipos que podrán seguir funcionando y durante cuánto tiempo dependerán del diseño, la energía disponible y su consumo.
Parte de tu factura: cuántos kWh usas al mes. Con eso y la producción esperada en tu techo se estima el tamaño — siempre con un estudio, no como fórmula mágica.
Rangos como 3–5, 5–10 o 10–20 kWp solo orientan la conversación. El tamaño final lo cierran tu historial de consumo, el espacio útil y las condiciones del sitio. No conviene sobredimensionar “para vender luz”: los créditos tienen tope.
Depende del espacio libre, la orientación, las sombras, el tipo y el estado de la cubierta, y de si la estructura aguanta la carga. No todo techo es igual de viable.
En la visita o el estudio se revisa eso con fotos o inspección. Si el techo no da, a veces hay alternativas (otra área de la propiedad), pero eso se decide caso por caso — no con una foto genérica de internet.
Los paneles suelen tener garantías de producto y de producción de hasta 25 años, según el fabricante. Los inversores traen la garantía del fabricante, normalmente más corta.
La instalación queda respaldada por el equipo que la ejecuta. En la propuesta deben quedar claros los plazos de cada garantía — paneles, inversor y obra — sin mezclarlos en un solo “25 años de todo”.
Sí, de forma ligera. La producción baja si hay suciedad, hojas o sombra nueva sobre los módulos. En Chiriquí la lluvia ayuda, pero no sustituye una revisión ocasional.
Conviene revisar que no haya sombras nuevas, que los equipos estén en buen estado y limpiar cuando haga falta — sin inventar un calendario rígido de “cada 30 días”. Una revisión razonable mantiene el sistema rindiendo; no hace falta un ritual complicado.
Un sistema residencial suele instalarse en pocos días una vez están listos equipos, permisos y agenda. Los proyectos comerciales e industriales se planifican según su tamaño, con la menor interrupción posible.
Eso es el trabajo en techo y conexión. El expediente con Bomberos, Municipal y la distribuidora suma tiempo de proyecto aparte; no es “paneles el mismo día que pediste cotización”.
Tenemos base en David, Chiriquí. Evaluamos cotización e instalación según zona; no afirmamos cobertura nacional de instalación.
Si estás fuera de Chiriquí, escríbenos: te orientamos el siguiente paso según tu ubicación, sin prometer lo que no podemos cumplir en campo.
Con tu factura eléctrica reciente (o el historial de kWh) y datos básicos de la propiedad — ubicación, tipo de techo, fotos si las tienes — se puede armar un estudio.
En Renova Solar el estudio es sin costo y la cotización sale en 24 h a partir de tu consumo y tu techo. Sirve para dimensionar y proponer; no es un permiso automático ni una promesa de factura en cero.
Renova Solar está en Calle 4ta, Plaza Quatro, Local #9, David, Chiriquí. Tel. +507 775-9473 · WhatsApp +507 6685-5074 · renovasolar.com.pa · info@renovasolar.com.pa.
Horario: lunes a viernes 8:00 a.m.–5:00 p.m.; sábados 8:00 a.m.–12:00 p.m.; domingos y feriados cerrado.
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- Cotización en 24 h
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El ahorro depende de tu consumo y del sistema: la cotización lo estima con tu factura.
